Los avances recientes en la ética de la investigación en las personas embarazadas se centran en un pasaje desde la exclusión a la inclusión, como en un vaivén o relación pendular, por todos conocida, en particular como ha sucedido en ética de la investigacón en niñas/os.
Las directrices éticas y las políticas internacionales reconocen cada vez más a las mujeres embarazadas como personas con capacidad de decisión autónoma, priorizando su autonomía corporal y sus derechos a la salud por encima de modelos paternalistas...Aún así persisten controversias éticas en torno a su realización que lejos de evitarla nos alientan a llevarlas a cabo con resguardos éticos adicionales...
Algunos de ellos como un riguroso balance e identificación de riesgos y beneficios es en mi opinión esencial.
¿Necesario pero suficiente? ¿Qué otros elementos debemos
considerar?

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